Con un estilo de una frescura inédita, un sentido de la ironía que se mueve entre la guasa y la gracia de un lenguaje erótico cargado de sensualidad, Paul Hech nos entrega, a través de la colosía de un sutil juego de máscaras, una auto ficción sobrecogedora a la vez que divertida, síntesis de la trayectoria de un outsider en busca de su propio compás. Obra abierta de múltiples lecturas, novela memorialista llena de tiempo y ternura, crónica ingeniosa y aguda de una forma de vivir y sentir, anclada en la más profunda experiencia vital. El Cuentista nos revela el viaje de un hombre hacia su centro y la voz original de un escritor con sonido propio, con arte y con afición.