Adéle Blanc-Sec es, sin lugar a dudas, la reina de las aventuras folletinescas de la francia de principios de siglo, Su profesión de escritora de novelas no es sino un leve reflejo de una verdadera vida de aventuras, peligros y, principalmente, monstruos de todo tipo a los que siempre ha tenido que hacer frente haciendo gala de sus gallardía simpar.